NotePad++, Bloc de Notas, Geany, Visual Studio Code, Gedit, Sublime Text y hasta Vim son algunos de los editores de texto que he probado desde que llegué al mundo de los ordenadores; sin mencionar los IDEs que he dejado de utilizar por motivos varios. A fin de cuentas, sólo los dos últimos se mantuvieron sobre el límite aceptable y un tercero, Atom.io, pasó a ser mi elegido por defecto.